El respeto a los mayores

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El respeto a las personas mayores es un derecho fundamental que se debe proteger y respetar en todo momento. Algunas formas de respetar a las personas mayores son:


Escucharlas con atención y empatía
Respetar sus tiempos y limitaciones
Validar sus opiniones y creencias
No descalificarlas ni juzgarlas
Usar palabras como «usted», «señor» o «señora»
Ser paciente y promover la tolerancia
Mantener un tono de voz normal
Respetar su derecho a ser independiente
Darles herramientas para que se autoprotejan


En algunas culturas, el respeto a los mayores se considera vital para el perfeccionamiento de la sociedad. Por ejemplo, en Japón se celebra el Día del Respeto a los Mayores en septiembre para reconocer su contribución a la sociedad. En la cultura India, los hindúes suelen arrodillarse ante los ancianos y tocar sus pies en señal de respeto.

Cada vez hay más conciencia en el mundo
En todo el mundo, cada vez hay más conciencia sobre la importancia de cuidar a las personas mayores. A medida que la población envejece, es importante que seamos conscientes de las necesidades de las personas mayores y de cómo podemos ayudarlas.

El respeto a las personas mayores trae muchos beneficios al mundo. En primer lugar, el respeto a los ancianos es una muestra de gratitud por su contribución a la sociedad. Además, el respeto a los ancianos fomenta la existencia de un ambiente de cordialidad y seguridad. También permite sobrellevar las limitaciones ajenas y los gustos no compatibles entre generaciones.

El respeto a los ancianos va de la mano con la hospitalidad y la seguridad. Te permite aceptar las limitaciones de los demás y reconocer las virtudes de los demás. En el menor tiempo posible, respeto a realizar la autonomía de cada persona y aceptar el derecho a los demás .

En resumen, es una respuesta digna que requiere admiración, amor, motivación, obediencia y aprecio por parte de los demás. Cabe recordar que respetar a las personas mayores no es sólo una obligación moral de todos sino que también les puede traer satisfacción

Existe una preocupación familiar por cuidar a las personas mayores
En muchas culturas, existe una preocupación familiar por cuidar a las personas mayores. Los familiares a menudo son los primeros en cuidar a los ancianos en la familia. Esto se debe a que los familiares tienen un vínculo emocional con los ancianos y están dispuestos a hacer lo que sea necesario para ayudarlos.

A medida que aumenta la conciencia sobre la importancia de cuidar a las personas mayores, también aumenta la necesidad de cuidarlos mejor.

“Cosas de viejos”. Shiur (enseñanza) de R. Raymond Beyda

Aquellos que fueron jóvenes hace 50 o 60 años pasaron sus días más formativos en una era donde la palabra “viejo” era despectiva. “No confíes en nadie mayor a 30 años” era el grito desesperado de los jóvenes. La juventud estaba de moda. Quincuagenarios, cuarentones e incluso gente de la tercera edad se dejaron crecer el cabello, usaban ropa juvenil y hablaban con el slang callejero de las multitudes que estaba en boga. Excéntrico, pero honesto fue el fenómeno social de la década de los 60.

Sin embargo, esta visión de la vejez es contraria a la perspectiva que tradicionalmente se enseñó durante siglos: la gente mayor era respetada simplemente por ser mayor. A los jóvenes se les enseñaba a levantarse y dar su asiento a los ancianos, los niños competían para honrar a sus padres y abuelos e incluso los jóvenes que ya eran adultos no dirigían la palabra a las personas mayores a menos que se la hubieran dirigido antes. Estas formas de comportamiento fueron respetadas y enseñadas en casi todas las culturas. En la Biblia, un persona está obligado a honrar a la gente mayor, a hombres sabios y a los padres.

La pregunta es ¿por qué? ¿Sólo porque alguien nació primero debería recibir prioridad para sentarse? – o para el caso, ¿en cualquier otra cosa? ¿No debería el respeto ser ganado? ¿no deberíamos darle un lugar al mérito en este juego?

Muy probablemente la persona que es mayor no se merece inherentemente el respeto de alguien más joven, que probablemente tenga más sabiduría que él. Sin embargo, la Biblia basa las leyes de kavod (honor y respeto) en los ancianos, porque las intenciones de la Torá y sus propósitos no son simplemente conferir honor a quien lo recibe, sino forzar a aquellos que otorgan el respeto, que honran a los otros, a que maduren y crezcan en la dirección correcta.

Cuando las personas aprenden a controlar su ego en la presencia de sus mayores, es espiritualmente más sano para ellos. A veces puedes llegar a sentir que debes dar respeto a una persona que realmente, a tu parecer, no lo merece. Sin embargo, cuando suprimes tu juicio moral para realizar el mandamiento que Dios ordenó, eres tú el que resulta ganador. 

Cuando llegue el momento de honrar a una persona, ten la certeza que eventualmente serás el que reciba ese honor.